miércoles, 18 de enero de 2012

DOLOR CAUTIVO IV

CELOS

Amémonos, me dijiste un día
y que sea por toda la vida,
Jurabas sin límite ser mío
sin nada, ni jueces, ni permiso.

Y yo prodigaba tierna caricia
y yo te entregaba el alma mía
sin importar pena ni angustia
vivíamos juntos, siempre, cada día.

Pero te fuiste pese a tu promesa,
esa, de estar siempre conmigo
de no dejarme, de aquí quedarte
y tu decisión es inmutable.

Tu partir fue silencioso
sin riñas, así, tan de pronto
porque encontraste otro amor
uno que si es para siempre

Ella te escogió a ti
te cautivo y te llevo.
Yo no te pude retener
ni con besos ni con amor

Y ahora que ya no estás,
los celos me consumen
porque contra ella no lucho,
porque la victoria es suya.

Al buscar un ajuste de cuentas,
resulté con una derrota ficticia,
que se adhiere a la melancolía
en la que llevo culpa y castigo.

Y me quede oscilando en la nada
sopesando esta tragedia
guardando tu recuerdo
temiéndole a tu olvido

Ya no busco que regreses,
yo, ya me di por vencida
solo espero que seas feliz
a su lado, para siempre
con la victoriosa muerte.

lunes, 16 de enero de 2012

Ave sin nido

Una moneda arrojada a la fuente
experimenta en su recorrido
la epifanía de un delincuente
que es atrapado dormido,
y la sorpresa queda latente
convirtiéndose en ave sin nido.
Mis palabras son de un demente
que busca solo el sonido
y en medio de un trance indecente
despierto en una cama, perdido.
Tú, maravillosa mujer ardiente
limpias mi corazón podrido,
una moneda volando es la suerte
de este Pagano que camina sin ruido...


Bendita

El mundo yace bajo tus cenos
y mis labios buscan al mundo.

Recorro tu cuerpo deseoso de la anémona,
Oh, Diosa! mujer inmortal,
creadora de todo lo oscuro de mi ser...

Y mi cuerpo te busca,
busca tu cosmos infinito,
busca en medio de tus laberintos
al fruto del árbol prohibido,
fruto sagrado: ambrosía de los hombres.

Lo busco en ti,
porque escondes el cielo en tu entrepierna,
el cielo y todos los infiernos.

Tu ser es la entrada al paraíso,
deja que derrame la sabia en tu piel
y así tu cuerpo bendecir.
Déjame entrar, déjame salir.
Déjame vivir muy dentro de ti.

Oh, Bendita mujer!
Quiero reptar hasta ti,
deseo en tu cuerpo morir,
en tu ser renacer.
Déjame inventar al amor,
permíteme jugar al infiel.

Deja que te demuestre que mi pasión
mágica es.

Mujer: Diabólica, infernal, tan bella y natural...
Todo en ti es.


viernes, 13 de enero de 2012

DOLOR CAUTIVOIII


TU RECUERDO

Es tu recuerdo como beso traicionero,
porque lo busco y me desgarra,
porque lo quiero y no lo quiero,
porque lo tengo y me desangra

Es tu recuerdo doloroso silencio,
es tu recuerdo dualidad de mi vida
es tu recuerdo equilibrio y martirio
porque el amor infinito, también acaba

Y lo quiero y no lo quiero,
y lo tengo y me calcina
y es un sueño de agonía
porque el dolor cautivo no se escapa

En tu recuerdo, designo alegrías
en tu recuerdo, añoro armonía
en tu recuerdo evoco caricias
porque en el encuentro confianza

Es tu recuerdo inagotable lucha
entre el tiempo y el olvido
entre serenidad y llanto
entre el amor y la distancia

En tu recuerdo, encuentro silencio,
en tu recuerdo, descifro misterio,
en tu recuerdo, retorno en el tiempo
porque mi ser al tuyo aproximo.

Es tu recuerdo, presencia cercana,
es tu recuerdo comunión del alma
es tu recuerdo abrigo, esperanza
es tu recuerdo, tan dulce alegría

Y lo tengo y así lo quiero,
y lo guardo y lo detengo
y lo busco y lo protejo
porque tu recuerdo, ya no es duelo.



viernes, 6 de enero de 2012

DOLOR CAUTIVO II

AGONIA DE LA TARDE

Mientras agoniza la tarde,
la vida se me pasa
en tejer sueños rotos
con vanas esperanzas,
enlazando la soledad,
encadenando la tristeza
de un amor desventurado.

Mientras la tarde agoniza
una lágrima se esfuerza
por quedarse prisionera
junto a un suspiro ahogado
que subyace a tu recuerdo:
lo que fue, lo que no fue,
lo que quedó, lo que vendrá.

Sigue muriendo la tarde
sigue ocultándose el sol
entre un torbellino incesante
de internas voces de batalla:
siendo juez de propio juicio,
apremiante, cruel, enajenante
sin un momento de tregua ni paz.

Mientras la tarde se muere
me inunda la saciedad
de miedo y de angustia,
de confusión, de incongruencia
sin él, sin mí, sin un nosotros
y mi ser se subyuga,
y se somete mi esencia

La tarde me grita agonía
las sombras dominan la luz
inmutable sumisión al destino
la presencia rota de tu ser,
ya todo es frio y penumbra
crepúsculo eterno, yace la tarde,
yace tu cuerpo, yace tu vida.

Ahora ya ha muerto la tarde
la noche conquista ya al día
mestizaje de tiempo y espera
sincretismo de ausencia y presencia
es fusión de alma y conciencia
amalgama de condena y sentencia
la luna está llena, mi vida vacía.